Hacer la cuenta

La gestión cultural pública de la Argentina a través del presupuesto, la estructura institucional y la infraestructura

El abordaje del presupuesto, la estructura institucional y la infraestructura cultural destinada a la cultura es otra puerta de ingreso al fenómeno de la economía cultural, ya que brinda información precisa sobre las políticas públicas en el área, tanto a nivel general de la cultura como en el caso específico de cada actividad o práctica cultural. Con el fin de suministrar insumos que sean útiles a la hora de pensar y diseñar nuevas estrategias de intervención cultural por parte del Estado, tanto en sus niveles nacional, provincial y local, como en lo concerniente a cada subsector del desarrollo cultural, el SInCA presentó en la ciudad de San Juan, durante el III Congreso Argentino de Cultura, el libro Hacer la cuenta. La gestión cultural pública de la Argentina a través del presupuesto, la estructura institucional y la infraestructura. Desde su creación, el SInCA recopila información sobre gestión pública, a partir de acciones conjuntas con los enlaces provinciales. En primer lugar, con el objetivo de elaborar en el tiempo una memoria estatal que permitiese reflexionar y operar sobre la cultura argentina en el largo plazo. En segundo, con el fin de brindar una herramienta de servicio público tanto a los agentes del propio Estado como a los gestores e investigadores culturales. Las preguntas que recorren este trabajo son: ¿existen criterios definidos a través de los cuales se distribuye y asigna el presupuesto a los organismos culturales de la Nación y de las distintas provincias que conforman nuestro país? ¿A qué responden esos criterios? ¿Están vinculados a la distribución e implantación territorial? ¿O más bien se relacionan con cuestiones demográficas? ¿Existe acaso una correlación entre el nivel de desarrollo (concebido como acceso a buenas condiciones de vida) y la inversión en cultura? ¿O son, tal vez, algunos sectores políticos los que priorizan la cultura, frente a otros que la relegan a un lugar subsidiario?

En relación al gasto en cultura por habitante, lo primero que se observa es que el total país por habitante se ubica en $25,9 anuales. A partir de esa información, se organizan dos grupos de provincias: las que se encuentran por arriba de la media, en las que se incluyen la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y las provincias de San Luis, Tierra del Fuego y Santa Cruz; y las restantes 20 provincias y la Nación, que se sitúan por debajo de esa media. Entre las provincias del primer grupo, la CABA y San Luis se caracterizan por ser las únicas dos jurisdicciones del país cuya inversión en cultura se ubica por arriba del 1% que recomienda la UNESCO (3,52% la primera, 3,21% la segunda). Mientras que en la CABA habitan más de 3 millones de personas y la densidad es cercana a los 15.000 habitantes por km2, en San Luis hay menos de 450 mil habitantes con una densidad que no llega a los 6 habitantes por km2. Las otras dos provincias que se ubican en este grupo, Tierra del Fuego y Santa Cruz, comparten como característica el hecho de ser las que menor cantidad y densidad de población tienen de todo el país, lo que las asemeja en alguna medida al caso de San Luis. Asimismo, Hacer la cuenta señala que existe una correlación entre el desempeño de un conjunto de variables sociodemográficas a nivel provincial y el impacto del gasto cultural en cada jurisdicción. Así, es posible plantear que aquellas provincias que atraviesan una situación socioeconómica más holgada, donde los niveles de producción son más elevados y los niveles de acceso a los servicios básicos resultan más satisfactorios, la cultura logra disputar un lugar más significativo, en términos presupuestarios, en el conjunto de la gestión. Contrariamente, cuando las provincias se enfrentan a situaciones de atraso relativo, la inversión en cultura disminuye.

Por otro parte, también es posible encontrar cierta conexión entre el tamaño de la provincia y el porcentaje del presupuesto destinado a la cultura. Así, en aquellas provincias en las que habita mayor cantidad de gente (provincias con más de 1 millón de habitantes), se encuentra que el presupuesto cultural es más importante en relación al gasto total. No obstante, dos aclaraciones deben ser mencionadas: por un lado, aparecen provincias con muy poca población que destinan una parte significativa de su presupuesto a la cultura; por otro lado, si lo que se analiza es el gasto en cultura por habitante, esta correlación no se mantiene, ya que varias de las provincias “grandes” muestran desempeños muy pobres en este indicador.

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